Estos vehículos, uno de 18 toneladas y otro de 7,5 toneladas, permitirán reforzar el servicio del contenedor marrón y fomentar la separación de los biorresiduos en origen en todo el municipio. La actuación se enmarca en el compromiso del consistorio con la sostenibilidad y la mejora de los servicios públicos.
El alcalde, José Domingo Regalado, destacó que esta incorporación es un paso más en la apuesta por la sostenibilidad y la gestión responsable de los residuos. Subrayó la importancia de la colaboración ciudadana para separar correctamente los residuos orgánicos, lo que contribuye al cuidado del entorno, reduce costes y permite destinar más recursos municipales a otros servicios.
Marcos Antonio Rodríguez, presidente de Sermugran y concejal de Servicios Municipales, explicó que el contenedor marrón se implantó en Granadilla de Abona en 2020 y ya está presente en todos los núcleos poblacionales. Mensualmente se recogen alrededor de 40 toneladas de materia orgánica, cifra que sigue creciendo.
Rodríguez señaló que cada tonelada de biorresiduos recogida de forma separada supone un ahorro aproximado de 92 euros en el coste de tratamiento, además de cumplir con los objetivos legales. Los nuevos vehículos optimizarán la eficiencia del servicio y aumentarán los niveles de recogida selectiva.
La materia orgánica representa cerca del 40% de los residuos domésticos. Su correcta separación es esencial para la recuperación de materias primas, la optimización de la gestión medioambiental y la reducción de costes de tratamiento. Además, el proceso de compostaje transforma estos residuos en un abono natural de calidad.
Desde el Ayuntamiento y Sermugran recuerdan que en el contenedor marrón deben depositarse restos de frutas, verduras, carne, pescado, marisco, huevos, frutos secos, comida cocinada, papel de cocina usado, posos de café, cerillas y restos vegetales secos.




