La embarcación llegó al dique de Granadilla de Abona alrededor de las 6:00 horas (hora local canaria) del domingo. Su fondeo y el posterior desembarco se realizan en contra de la postura expresada por el presidente regional, quien había manifestado su desacuerdo con la operación.
El presidente regional había señalado que no autorizaría el fondeo del barco, aunque reconoció que las competencias sobre puertos de interés general no recaen en la comunidad autónoma. La operación está diseñada para ser lo más rápida posible, con el objetivo de fondear, evaluar a los pasajeros, desembarcarlos y facilitar su traslado aéreo.
“"Si lo quiere imponer el Estado, como ha hecho hasta ahora, que lo imponga, pero nosotros no lo vamos a autorizar."
La principal preocupación del Gobierno de Canarias, expresada el sábado por la noche, radicaba en los posibles retrasos en la repatriación de algunos pasajeros. Según la dirección, no todos los países enviarían aviones al Aeropuerto de Tenerife-Sur este domingo, lo que podría prolongar las operaciones hasta el lunes.
La Dirección General de la Marina Mercante emitió una resolución que respalda la asistencia al buque MV Hondius, permitiendo así su entrada y las gestiones para el desembarco de los afectados.




