Jorge Leal, un reconocido diseñador gráfico con un cuarto de siglo de experiencia en las Islas Canarias, ha integrado recientemente la inteligencia artificial (IA) en su flujo de trabajo. Leal enfatiza la importancia de usar estas herramientas de manera consciente y estratégica, describiéndolas como una "muleta" que apoya, pero no reemplaza, la base creativa humana.
El diseñador advierte sobre la homogeneización estética que puede surgir del uso indiscriminado de prompts predefinidos en la IA. "Eso a la larga va a crear una estética muy continua en la que todo tenga el mismo aspecto, y va a cansar", señala. Para contrarrestar esto, Leal dedica tiempo a personalizar los resultados de la IA en programas como Photoshop, aportando un toque humano y único a sus creaciones, especialmente en logotipos, tipografías o carteles.
La IA ha agilizado el proceso de bocetaje y propuesta inicial para encargos como portadas de discos o carteles, ahorrando tiempo considerable. Sin embargo, Leal observa un cambio en la dinámica con los clientes. "Antes, ellos dependían de tu creatividad. Ahora, ellos también trabajan con IA, te dan un briefing de lo que ellos andan buscando con una estética generada con IA", explica. Esto puede complicar la fase de propuesta, ya que los clientes a menudo llegan con ideas ya preformadas, esperando resultados inmediatos.
A pesar de las facilidades que ofrece, Leal descarta que la IA sea una amenaza directa para la profesión. "Es como decir que te vas a dedicar a ser granjero porque tienes un tractor", compara. Subraya que la formación continua y la "cabeza" son esenciales para utilizarla eficazmente. Las empresas, según su experiencia, también muestran reticencia a depender exclusivamente de la IA, prefiriendo encargos "personales" que reflejen la autoría y originalidad de un creador humano para evitar la repetición.
Leal lleva aproximadamente un año y medio aplicando la IA de forma "potente", iniciándose por curiosidad con montajes de vídeo y clips relacionados con Canarias. Lo que comenzó como un hobby, con un tono crítico o de exaltación de la isla, ganó popularidad y derivó en encargos profesionales. Su trabajo abarca desde imágenes para eventos y campañas políticas hasta actualizaciones fotográficas y diseños para festivales de cine, el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, auditorios y empresas.
Respecto a las herramientas, menciona que muchos programas de diseño y edición de vídeo ya incorporan IA, simplificando tareas que antes requerían horas. "Con una tecla solucionamos tres horas de trabajo", afirma. El desafío principal reside en "educar" a la IA, es decir, aprender a comunicarse con ella eficazmente para obtener los resultados deseados.
El diseñador concluye que, aunque la IA seguirá avanzando y profesionalizándose, la "parte más bonita o visual" del diseño volverá a ser valorada. "Es una ola de modas que estará siempre, nos hará falta y nos acomodaremos, pero seguiremos todos moviéndonos", asegura, anticipando una futura saturación y la necesidad de adaptación constante en el sector.




