En el contexto actual de crisis climática, donde los efectos de sequías, lluvias torrenciales y olas de calor son cada vez más evidentes, las administraciones buscan reducir las emisiones contaminantes. Si bien se promueven energías renovables y una movilidad más limpia, el segmento de los residuos, que genera un 8% del CO2 emitido en las islas, recibe menos atención. Expertos sugieren que las plantas incineradoras, además de cumplir con la ley de economía circular, podrían reducir estas emisiones y generar energía renovable.
El decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Canarias oriental enfatiza que la mejor gestión de residuos comienza por no generarlos. Posteriormente, la prioridad es la reutilización y el reciclaje. La valorización, incluida la energética, es la siguiente opción, y solo cuando estas se agotan, se recurre al vertedero controlado. Según su criterio, la valorización es un paso intermedio crucial que no debe omitirse.
Este ingeniero considera que Canarias, con su aspiración de ser sostenible, debe transitar hacia la incineración de sus desechos. Señala que las características geográficas del archipiélago, fragmentado y con alta presión demográfica y turística, impulsan esta necesidad. Se cuestiona cuánto tiempo tardarán los representantes políticos en implementar plenamente la ley estatal de residuos mediante la instalación de incineradoras.
Los datos indican que Canarias produce aproximadamente 25.000 kilos de residuos por cada millón de euros de PIB. Anualmente, se generan 1,2 millones de toneladas, abarcando residuos sólidos urbanos, envases ligeros, papel-cartón, vidrio, voluminosos y vegetales. De media, cada habitante genera 350 kilos de residuo en el contenedor negro, 25 kilos en el amarillo (envases), 20 kilos en el azul (papel y cartón), 10 kilos en el verde (vidrio), y además desecha 10 kilos de trastos en puntos limpios.
La recogida y transporte de residuos recae en los ayuntamientos y cabildos, responsables de puntos limpios y plantas de transferencia, así como en empresas privadas autorizadas para grandes productores. Se subraya la necesidad de que los ayuntamientos aumenten significativamente el número de contenedores, especialmente para envases ligeros y papel-cartón, para evitar que estos acaben en el contenedor negro. Se estima que la dotación actual debería duplicarse en la mayoría de los municipios canarios.




