David García, a sus 44 años, continúa desafiando el tiempo en el terreno de juego. El central de Maspalomas no solo impresiona por su estado físico, sino también por su jerarquía intacta, elementos que le han permitido seguir escribiendo su historia en el fútbol con una entrega ejemplar. Desde su equipo, la UD Tamaraceite, destacan su compromiso diario, calificándolo como el primero en llegar y el último en irse de los entrenamientos, siempre mostrando un rendimiento diferencial y una actitud de referencia para sus compañeros.
Su actuación en el partido decisivo para el ascenso a Segunda RFEF frente al Guijuelo ha avivado una sensación compartida en el mundo del fútbol: David García "está para jugar en la UD". Su constancia a lo largo de la temporada, marcada por la ausencia de lesiones gracias a una obsesión por el cuidado personal, una dieta estricta y un descanso medido, lo convierten en un paradigma de longevidad deportiva.
“"El primero que llega a los entrenamientos, el último que se va, siempre de los mejores en cada entrenamiento, no negocia un balón en las pachangas, implacable en los cruces, atento a cada detalle, colocado en el lugar adecuado... Y fuera del campo, protector y referencia para sus compañeros, respetuoso con los rivales. Un espectáculo."
Poseedor del récord de partidos oficiales con la UD (474), su salida en el verano de 2019, tras 16 temporadas consecutivas, generó sorpresa. A pesar de las ofertas para unirse a labores técnicas, García decidió continuar su carrera como futbolista. Tras una etapa en el Tamaraceite, un paréntesis en el Arucas y su regreso a la disciplina blanquiazul, ha alcanzado la cifra de 650 encuentros en diversas categorías, un hito fruto de más de dos décadas de exigencia máxima.
“"¿Qué si va a seguir? La pregunta se contesta sola."
Desde el Tamaraceite, ante la pregunta sobre su continuidad, responden con seguridad, subrayando que David García es "historia viva del fútbol canario" y que su trayectoria aún tiene capítulos por escribir.