Demoras en la entrega de viviendas públicas en Tamaraceite causan deterioro y preocupación

Las últimas 76 familias de Tamaraceite esperan sus hogares, cuyas obras finalizaron en 2024, mientras los inmuebles ya presentan desperfectos.

Imagen genérica de una pared de hormigón agrietada con manchas de humedad y pintura descascarillada, simbolizando el deterioro de una vivienda.
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Imagen genérica de una pared de hormigón agrietada con manchas de humedad y pintura descascarillada, simbolizando el deterioro de una vivienda.

Las últimas 76 familias de Tamaraceite, en Las Palmas de Gran Canaria, continúan esperando la entrega de sus viviendas públicas, cuyas obras concluyeron a finales de 2024, mientras los inmuebles ya muestran signos de deterioro.

La preocupación entre los futuros residentes de Tamaraceite aumenta a medida que se acerca el plazo para reportar incidencias en las viviendas, que aún no han sido habitadas. El Plan de Reposición, diseñado para subsanar deficiencias en edificios antiguos, ha visto su objetivo empañado por continuas demoras y la frustración de los vecinos, quienes siguen viviendo en condiciones precarias.
Uno de los afectados, que pudo visitar los nuevos inmuebles, ha constatado la aparición de desperfectos. Las tuberías y ascensores llevan instalados más de dos años, y los extintores ya han caducado. Además, se han detectado hundimientos en patios y grietas en muros, lo que genera incertidumbre sobre la responsabilidad de las reparaciones una vez se realice la entrega.

"Van saliendo defectos en la construcción, es normal, pero se tendrán que solucionar. Las tuberías y los ascensores llevan puestos dos años y pico, hasta los extintores están vencidos. Si no se ponen en marcha, con el tiempo se van estropeando."

un vecino afectado
Desde el Ayuntamiento se asegura que el proceso administrativo para la entrega de las casas está en su fase final, tras haber recibido la calificación definitiva del Instituto Canario de la Vivienda, dependiente del Gobierno de Canarias. Actualmente, se está procediendo a la remisión de las minutas de cada vivienda a las notarías.
Mientras tanto, las antiguas viviendas donde aún residen las familias presentan graves problemas de salubridad, incluyendo filtraciones de aguas fecales, acumulación de basura, desprendimientos, humedades y la proliferación de plagas. Algunas de las viviendas desocupadas han sido objeto de ocupaciones y actividades ilícitas.

"Si se va a demorar en el tiempo, y lo han sabido, mándennos a vivir a una casa de alquiler. Yo no tengo ningún problema, pero tengo que ir a una vivienda en condiciones."

un vecino afectado