El alga asiática duplica su acumulación en San Cristóbal: más de 458 toneladas recogidas

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha retirado más del doble de esta especie invasora que en todo el año anterior, superando los 458.000 kilos hasta el 17 de julio.

Alga asiática Rugulopteryx okamurae acumulada en la playa de San Cristóbal, Las Palmas de Gran Canaria.
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Alga asiática Rugulopteryx okamurae acumulada en la playa de San Cristóbal, Las Palmas de Gran Canaria.

La cantidad de alga asiática Rugulopteryx okamurae recogida en el litoral de San Cristóbal, en Las Palmas de Gran Canaria, se ha duplicado respecto al año anterior, superando ya las 458 toneladas hasta el 17 de julio.

El mal olor que impera desde hace dos meses en el litoral de San Cristóbal es un claro indicativo de la proliferación del alga asiática Rugulopteryx okamurae. Los operarios del servicio de mantenimiento de playas han recogido hasta la fecha más del doble de esta especie invasora que en todo el año 2025. Si el año pasado se retiraron 202 toneladas, en lo que va de 2026 -hasta el 17 de julio- la cifra asciende a 458 toneladas, lo que representa un incremento del 127%.
Esta alarmante cifra, que supera los 450.000 kilos a mitad de año, prevé continuar su aumento durante el resto del verano, época propicia para su llegada a la costa. Solo en los primeros 17 días de julio, se recogieron 171.580 kilogramos, un volumen cercano al total del año anterior.
Las acumulaciones se concentran especialmente en la playa de La Puntilla, el muelle pesquero, el entorno del torreón de San Pedro y la zona entre el extremo norte del barrio y la escollera de la Avenida Marítima. Los operarios trabajan continuamente para retirar estos residuos orgánicos vegetales, pero la imparable llegada de algas dificulta mantener la limpieza.
La Rugulopteryx okamurae, originaria de Asia y catalogada como especie invasora, ha causado estragos en el mar Mediterráneo. En la isla, su proliferación se extiende entre los municipios del Sureste y la rada sur de Las Palmas de Gran Canaria. Fue detectada por primera vez en 2022 en la bahía capitalina y su presencia se ha disparado este último año. El concejal de Ciudad de Mar, Pedro Quevedo, reconoció que el problema genera serias dificultades a los vecinos por el mal olor que desprenden al pudrirse.
Fuentes municipales colaboran en proyectos de investigación para dar utilidad a las algas recogidas, aunque admiten que, por el momento, la principal acción es la retirada para evitar su expansión a otras zonas y prevenir la situación que vive Andalucía. La especie ha colonizado los fondos marinos de la rada sur, destruyendo ecosistemas, impidiendo la proliferación de especies autóctonas y dificultando la pesca, obligando a muchos profesionales a trasladarse a otras aguas.
Desde Ciudad de Mar recalcan que se trata de residuos orgánicos vegetales y no de basura. Su retirada se justifica cuando las acumulaciones suponen un riesgo para la salud pública, la movilidad o la seguridad ciudadana.
Catalogada por el Ministerio para la Transición Ecológica, esta alga parda, detectada por primera vez en costas españolas en 2015, prefiere fondos rocosos y profundidades de hasta 15 metros. Su aspecto es similar a la 'Lobophora variegata', pero la asiática produce una leve irritación al contacto. Su expansión causa graves daños económicos y medioambientales, afectando al buceo, el baño, la pesca y la biodiversidad marina.