El técnico, que cumple 333 días al frente del banquillo amarillo desde su llegada el pasado 9 de julio, encara el reto de devolver al club a la máxima categoría del fútbol nacional. Tras una temporada regular en la que el equipo se mantuvo en la zona alta de la tabla, el preparador asturiano se enfrenta ahora a una eliminatoria histórica para la entidad, que celebra este año su 76 aniversario.
A pesar de las críticas recibidas durante la campaña por la gestión de los cambios en los partidos, el entrenador ha logrado consolidar un bloque sólido y pragmático. El equipo llega a esta cita con la baja de varios jugadores clave, pero con la determinación de superar a un rival que ha mostrado un alto nivel competitivo durante todo el curso.
El ambiente en Las Palmas de Gran Canaria es de máxima expectación ante el duelo de ida. El cuerpo técnico ha trabajado en la preparación táctica, manteniendo la mesura y el enfoque en el control de balón que ha caracterizado al equipo bajo su dirección, mientras se ultiman los detalles para el once inicial que saltará al terreno de juego.




