La embarcación, que cuenta con una superficie médica de 7.000 metros cuadrados, utiliza las instalaciones de Astican para asegurar la operatividad de sus equipos antes de continuar con su labor humanitaria en Ghana.
El diseño del Global Mercy permite combinar las funciones de un centro hospitalario de primer nivel con las necesidades de una ciudad flotante. A bordo se integran seis quirófanos, áreas de diagnóstico, radiología, farmacia y laboratorio, además de más de 200 camas hospitalarias destinadas a pacientes con diversas necesidades quirúrgicas.
Más allá de la atención médica directa, el proyecto pone especial énfasis en la formación de profesionales locales. El buque dispone de aulas, laboratorios de simulación y tecnología de realidad aumentada para fortalecer los sistemas de salud en los países donde desarrolla sus misiones.
La estancia en Gran Canaria resulta fundamental para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de toda la maquinaria médica y técnica del buque. Una vez finalizados los trabajos en el puerto, la embarcación retomará su ruta para ofrecer cirugía especializada y formación sanitaria en el continente africano.




