La capital grancanaria ha experimentado este martes una jornada de intenso tráfico, agravada por el cierre del viaducto del Guiniguada, ejecutado por el Cabildo de Gran Canaria, y un accidente múltiple ocurrido a la altura de Jinámar en sentido norte.
El acceso al túnel de Julio Luengo y la GC-1 en dirección a la capital se han convertido en puntos críticos, sumándose a las retenciones ya sufridas el lunes. La portavoz del PP en el Ayuntamiento, Jimena Delgado, ha denunciado la falta de coordinación entre el Ayuntamiento y el Cabildo, calificando la situación de «desastre de planificación».
Delgado criticó que el desvío de unos 130.000 vehículos diarios hacia la Avenida Marítima y los túneles de Julio Luengo se gestiona con un dispositivo «absolutamente insuficiente» de policías locales y agentes de movilidad. «El resultado era previsible y lo estamos padeciendo», afirmó, señalando kilómetros de retenciones y un colapso total de los accesos.
Las obras, que consisten en la impermeabilización de los tableros del viaducto, se prolongarán al menos hasta finales de mes. La intervención, considerada «imprescindible» para la conservación de la infraestructura, afecta a la circulación en dirección Siete Palmas, Tamaraceite y el norte de la isla.




