El hallazgo tuvo lugar el pasado 4 de mayo, cuando perros especializados en detección de sustancias marcaron un paquete sospechoso en el área de paquetería para internos. Este indicio llevó a los agentes a realizar un examen más detallado del envío mediante escáner.
La inspección reveló anomalías en las costuras de varias toallas incluidas en el paquete. Tras una revisión minuciosa, los agentes encontraron en su interior 18,30 gramos de cocaína y 5,27 gramos de heroína, que fueron incautadas de inmediato.
La Policía Nacional ha informado de estos hechos al juez de vigilancia penitenciaria. Este tipo de controles se realizan de forma periódica para prevenir la entrada de drogas en las prisiones y garantizar la seguridad de las instalaciones.




