El futuro del delantero Jesé Rodríguez en la UD Las Palmas es incierto. A pesar de ser el máximo goleador del equipo con once tantos y haber sido nombrado MVP en La Rosaleda, el jugador grancanario se encuentra a la espera de una llamada del club para activar su renovación. "Es el escudo de mi vida", ha declarado, mostrando su profundo apego a la entidad.
Jesé, que llegó en julio con la promesa de marcar goles y ha cumplido con creces cobrando el sueldo mínimo de Segunda División, ha sido una pieza fundamental en el tercer ciclo del equipo. Con 35 partidos disputados, tres asistencias y el apoyo incondicional de la afición, el jugador lamenta la eliminación en la fase de ascenso. "Lo tuvimos muy cerca para pasar a la final, la afición de la UD se merecía el ascenso", afirmó visiblemente afectado tras el partido contra el Málaga.
El contrato del jugador expira el próximo 30 de junio y, hasta la fecha, no ha habido contactos formales para extender su vínculo. "No, no me han llamado", confirma Jesé, quien asegura no tener rencor y se muestra orgulloso de su trabajo y entrega. "No soy yo quién tiene que marcar la política de contrataciones de la UD, ellos sabrán lo que tienen que hacer", añadió, defendiendo su rendimiento ante las críticas recibidas durante la temporada.
El delantero también ha querido aclarar que su sustitución en el minuto 61 contra el Málaga no fue pactada. "Me tenían que haber sacado del campo con una grúa", aseguró, destacando su deseo de haber continuado en el terreno de juego. Además, tuvo palabras de elogio para su compañero Viera, resaltando su importancia en el vestuario y su posible continuidad en el club.
A pesar de tener otras propuestas sobre la mesa, tanto del fútbol nacional como extranjero, el corazón de Jesé parece estar en Gran Canaria. Su conexión con el Estadio Gran Canaria y el deseo de llevar a la UD Las Palmas a Primera División son sus principales motivaciones. "Nadie sabe lo importante que es para mí subir a este equipo, y lo quiero hacer. Pero ahora no depende de mí", concluyó.




