Esta medida representa un cambio significativo en la normativa de la Seguridad Social, eliminando los coeficientes reductores que tradicionalmente penalizaban a quienes se prejubilaban antes de la edad legal. Ahora, en lugar de una reducción económica, se permite una rebaja en la edad de jubilación para colectivos específicos, garantizando el cobro íntegro de la pensión correspondiente a los años cotizados.
La legislación, aprobada en 2025, está diseñada para profesiones con condiciones laborales particularmente duras, donde la continuidad de la vida laboral hasta la edad ordinaria se considera compleja o peligrosa. Esto incluye trabajos con alta exigencia física, exposición a riesgos, o entornos tóxicos e insalubres. Colectivos como mineros, bomberos, policías y trabajadores del mar ya contaban con beneficios similares.
La novedad del decreto es la apertura a nuevos sectores que actualmente están solicitando su inclusión, como transportistas, trabajadores de la construcción, camareras de piso (conocidas como kellys), personal sanitario y de cuidados, y empleados de la industria pesada. Para acceder a esta ventaja, los sectores deben demostrar, mediante datos, que su actividad implica un desgaste superior a la media.
Los requisitos generales para beneficiarse de esta prejubilación incluyen una edad mínima de acceso de 52 años, haber trabajado un mínimo de 15 años en la profesión y aceptar una cotización adicional mientras se está en activo. Es importante destacar que la solicitud no es individual, sino que debe ser iniciada por sindicatos o asociaciones del sector, quienes presentarán la evidencia de siniestralidad, bajas médicas y carga física del trabajo para su aprobación.




