El homenaje, impulsado por la Asociación de Vecinos Cataifa con motivo del Día de la Enfermería, ha puesto en valor una trayectoria marcada por la cercanía, el acompañamiento domiciliario y la implicación social en el entorno. La profesional, que también reside en el municipio, ha desarrollado una labor que trasciende la técnica médica, convirtiéndose en una figura de referencia para las familias de la zona.
En la actualidad, la sanitaria atiende a cerca de 25 pacientes en sus domicilios, realizando curas, extracciones y seguimiento de patologías crónicas. Además, su trabajo incluye la promoción de la salud y la participación en actividades comunitarias, como el grupo de bienestar emocional que se reúne semanalmente en el centro desde el fin de la pandemia.
“"Cuido y me siento cuidada. La accesibilidad es limitada y las barreras arquitectónicas hacen que la atención domiciliaria tenga un peso muy importante en la actividad diaria."
La profesional destaca que el éxito de su labor en un entorno rural como La Atalaya reside en la confianza mutua forjada a lo largo de los años. Según explica, el trabajo en equipo junto a otros profesionales del centro de salud ha sido fundamental para sostener una atención humana y cercana, facilitando el día a día en un ámbito geográficamente disperso.




