La visita papal no impulsa la ocupación hotelera en Las Palmas de Gran Canaria

La patronal hotelera de la capital grancanaria confirma que no hay un aumento significativo de reservas para junio, a pesar de la próxima llegada del pontífice.

Imagen genérica de un hotel, con un vestíbulo moderno y personas difuminadas.
IA

Imagen genérica de un hotel, con un vestíbulo moderno y personas difuminadas.

La Asociación de Hoteles y Establecimientos Extrahoteleros de Las Palmas de Gran Canaria (Ahelpa) ha confirmado que la esperada visita del papa León XIV el próximo 11 de junio no ha provocado un incremento en las reservas hoteleras de la ciudad.

La temporada alta turística en Las Palmas de Gran Canaria, que concluye tradicionalmente después de Semana Santa, cerró con una ocupación media superior al 80% en los establecimientos asociados a Ahelpa, manteniendo la tendencia de años anteriores. Los meses de enero y febrero de 2026 registraron una ocupación media de entre el 83% y el 85%, con una ligera bajada en marzo que rozó el 80%.

"Ha habido una serie de rumores al respecto y no son ciertos, la visita del papa no ha significado absolutamente nada."

un portavoz de la patronal hotelera
Un portavoz de la patronal capitalina ha desmentido los rumores sobre un aumento de reservas vinculado a la visita del pontífice. Aunque algunos hoteles han experimentado un incremento, este se debe a la llegada de grupos por otros motivos, como reuniones de la Policía Nacional, y no directamente a la presencia papal. Se sospecha que los asistentes a la visita podrían pernoctar en Tenerife y solo pasar el día en Gran Canaria.
Asimismo, se ha aclarado que los precios de los alojamientos en la ciudad no han subido debido a este evento, manteniéndose en tarifas accesibles. La Semana Santa de este año fue más floja de lo esperado, con una ocupación estimada entre el 76% y el 78%, aunque esta caída no se considera significativa.
La patronal hotelera expresa preocupación por la situación actual, especialmente por el conflicto en Oriente Medio, que ha provocado un aumento en los precios y la suspensión de vuelos. El sector, que representa el 68% del PIB local, esperaba un repunte con la visita papal que finalmente no se ha materializado, y la apertura de nuevos establecimientos hoteleros en la ciudad añade presión al mercado.