La trama se inicia con un largo trayecto en guagua desde Puerto Rico hasta Las Palmas de Gran Canaria, donde la protagonista reflexiona sobre la frustración de invertir tiempo y dinero en una entrevista para unas prácticas no deseadas. Esta situación desencadena un monólogo cargado de humor ácido y críticas al sistema económico y al día a día en el archipiélago.
El Teatro Leal de La Laguna fue el escenario del estreno de esta adaptación, que trasciende la experiencia personal de la autora para recoger las inquietudes de muchos jóvenes en su búsqueda de un futuro en las islas. La historia se centra en “Supersaurio”, un supermercado que ofrece a la protagonista una oportunidad laboral que la confronta con todo aquello que detesta.
Durante su “aventura corporativa”, la protagonista se desenvuelve en un entorno sencillo, con estanterías y cajas registradoras, donde se evidencia la disparidad entre el personal de cara al público, mayoritariamente canario y en condiciones precarias, y el personal de oficina, en su mayoría peninsular. Esta dinámica genera conflictos, incluyendo una compañera que le dificulta la vida y la presión social de los eventos “after work”.
A lo largo de las prácticas, la protagonista observa cómo sus compañeros, con mayor estabilidad, celebran recortes de plantilla que afectan a los eslabones más bajos de la cadena. La rabia y la frustración crecen al no poder permitirse una vivienda en la capital, a pesar de su esfuerzo. La situación cambia con la aparición de un compañero mayor, con quien comparte confidencias y del que se enamora.
El punto de inflexión llega con la oferta de un contrato fijo, una oportunidad que la obliga a debatir internamente sus contradicciones. Finalmente, el atractivo salario la convence de aceptar el puesto, permitiéndole alquilar un apartamento en Las Palmas y demostrar su éxito. Sin embargo, el precio personal es alto: su compañero abandona la empresa y su vida se reduce a una rutina de trabajo, cena y descanso.
La obra concluye con la protagonista asumiendo que “el sistema ha ganado”, transformando su frustración en una “disciplina burguesa”. Tras tres años en el supermercado, llega a inventar excusas para evitar eventos de empresa y selecciona a su propia becaria, una joven a la que percibe con la misma desconfianza inicial que ella misma sintió.



