La capital grancanaria busca cambiar el paradigma de su gestión forestal urbana. El proyecto, analizado recientemente en el Castillo de Mata, pretende dejar atrás la concepción del árbol como un simple elemento decorativo para tratarlo como una infraestructura esencial para el desarrollo humano y ambiental de la ciudad.
La estrategia, denominada Paquete verde, cuenta con el asesoramiento técnico de expertos en biodiversidad. Según los responsables del proyecto, el objetivo es establecer reglas de juego estables que permitan consolidar los resultados en un horizonte de 20 a 30 años, superando los ciclos políticos y los contratos de mantenimiento a corto plazo.
“"Los árboles no entienden de legislaturas, de contratos con las empresas o las consultorías externas. Los tiempos de los árboles son muy distintos a los que manejamos nosotros."
La Concejalía de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Parques y Jardines ha identificado deficiencias históricas, como la planificación aislada y las podas drásticas que estresan a los ejemplares. El nuevo enfoque prioriza la funcionalidad ecosistémica y la integración ciudadana, incluyendo la protección de los 331 ejemplares catalogados como singulares.
La alcaldesa de la ciudad, Carolina Darias, ha destacado durante la apertura de las jornadas que este cambio de mirada es fundamental para el futuro urbano. Por su parte, desde el área municipal de parques se subraya la importancia de la convivencia vecinal, promoviendo la educación ambiental en los barrios para evitar el vandalismo y fomentar el cuidado compartido del patrimonio natural.




