El pasado 17 de julio, en las casas consistoriales del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, se llevó a cabo un acto simbólico para restablecer el honor de los represaliados por el franquismo. Este evento, dirigido a los hijos y nietos de las víctimas, busca reparar los horrores sufridos por aquellos que se mantuvieron fieles a la República frente a un alzamiento dictatorial.
Noventa años después de falsas acusaciones, juicios amañados, condenas, pérdida de empleos, reclusión en campos de concentración como La Isleta y Gando, palizas, amenazas, asesinatos y fusilamientos, se ha hecho justicia. El acto también reconoce las sanciones económicas, el desprecio social y las humillaciones posteriores que padecieron las familias.
La Memoria Democrática ha ganado una batalla al devolver el honor a los familiares de los represaliados, quienes fueron perseguidos por sus convicciones políticas y su lealtad a los valores democráticos. El reconocimiento, realizado en un acto conjunto de la Alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria y el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, representado por Carolina Darias y Ángel Víctor Torres, desplaza el argumentario de los vencedores.
El certificado emitido por el Gobierno de España, en nombre del Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, reconoce la persecución y violencia padecidas por razones políticas, ideológicas y de conciencia durante la dictadura. Declara la ilegalidad de los tribunales y la nulidad de las sentencias y resoluciones dictadas, conforme a la Ley 20/2022 de 19 de octubre de Memoria Democrática.
Para muchos, este documento es un simple diploma, pero para otros representa la plena justicia histórica. La nulidad de la sentencia contra el reo juzgado y fusilado por defender el gobierno legítimo anula la causa 137/1936, calificada como un juego macabro de manipulación y venganza. La ley restituye los valores, reconociendo a la víctima y anulando sentencias trampeadas por los verdaderos criminales, lo que supone una victoria moral para las familias, la sociedad y la democracia.




