La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, ha presentado la Llave de Oro de la ciudad que se otorgará a Su Santidad el Papa León XIV durante su visita institucional. Este gesto simboliza la bienvenida oficial y el carácter abierto y hospitalario de la capital grancanaria.
Darias calificó la distinción como un reconocimiento de «gran simbolismo histórico» y una expresión de la identidad de la ciudad. «La ciudad quiere rendir homenaje a Su Santidad, especialmente como líder espiritual de la Iglesia Católica y por los valores que representa», como «la unión, la solidaridad, el entendimiento, la paz y la capacidad de tender puentes con toda la humanidad».
La concesión de la Llave de Oro es la máxima distinción municipal, reservada tradicionalmente a jefes de Estado y personalidades de gran relevancia. La alcaldesa subrayó que la ciudad se siente «honrada» y destacó que la preparación de este evento especial ha llevado meses, siendo la última vez que se otorgaron distinciones similares en 1996, con la visita de varios premios Nobel.
Fernando Ruiz, comerciante y empresario responsable del diseño de la pieza, explicó que la llave está confeccionada con metales de baja fusión, chapada en oro y presentada en metacrilato con un estuche expositivo. Incorpora el escudo de la ciudad para simbolizar que la distinción se entrega en nombre de todos los ciudadanos.
El cronista oficial de la ciudad, Juan José Laforet, contextualizó el origen de la Llave de Oro en las ciudades medievales amuralladas, que entregaban las llaves de sus puertas como muestra de confianza y hospitalidad. Recordó que Las Palmas de Gran Canaria tuvo murallas hasta mediados del siglo XIX, justificando así la entrega de esta llave simbólica a visitantes ilustres.




