El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha anunciado la suspensión de todas las actividades municipales no esenciales y servicios el próximo 11 de junio, coincidiendo con la visita del papa León XIV. La medida busca optimizar la movilidad, reforzar la seguridad y asegurar el éxito de un acontecimiento que pondrá a la ciudad en el centro de la atención nacional e internacional.
En estrecha colaboración con la Diócesis de Canarias, el Ministerio del Interior, el Cabildo de Gran Canaria, la Jefatura Provincial de Tráfico, la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Canaria, se ha diseñado un exhaustivo dispositivo de seguridad, movilidad y emergencias. Este operativo, que se hará visible a partir del 8 de junio con la activación del estado de alerta municipal, involucra a la Policía Local, el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, Protección Civil, la Unidad Técnica de Seguridad y Emergencias (UTSE), así como diversas áreas municipales como movilidad, transporte público, higiene urbana y vías y obras.
Las actuaciones incluyen la señalización y la implementación de medidas de seguridad desde el día 8, el desalojo de vehículos y peatones en las zonas de actos a partir del 10 de junio por la mañana, y restricciones más significativas el día 11. Estas últimas se mantendrán en el casco histórico hasta la partida de León XIV de la ciudad en la mañana del 12 de junio. Se espera que la normalidad se restablezca el viernes al mediodía.
La alcaldesa, Carolina Darias, ha informado que el Consistorio promoverá el teletrabajo entre su personal y mantendrá solo los servicios esenciales durante la jornada de la visita papal, calificada como uno de los eventos más relevantes de la historia reciente de la ciudad.
La directora general de Seguridad y Emergencias, Rosa Rodríguez, detalló que la visita se desarrollará en cuatro escenarios. El primero será la plaza de Stagno para un acto institucional de bienvenida, seguido de un acto con la Iglesia canaria en la plaza de Santa Ana, al que asistirán unas 1.600 personas con invitación previa. El recorrido en papamóvil por Vegueta permitirá la participación ciudadana, con restricciones de tráfico y control de accesos.
El concejal de Seguridad destacó el doble objetivo del dispositivo: garantizar la seguridad y convivencia de los miles de asistentes y asegurar el funcionamiento de los servicios esenciales para el resto de la ciudad. Para el cuarto escenario, el estadio de Gran Canaria en el barrio de Siete Palmas, donde se celebrará una eucaristía multitudinaria, se recomienda el uso del transporte público, que contará con refuerzos y lanzaderas especiales.
El Ayuntamiento informará progresivamente sobre cortes de tráfico y restricciones de movilidad a través de sus canales oficiales, apelando al civismo ciudadano. El obispo auxiliar de la Diócesis de Canarias, Cristóbal Déniz, subrayó la importancia histórica del evento para el Obispado y animó a la colaboración ciudadana.
Carolina Darias enfatizó la repercusión mundial del evento, cuyo propósito es proyectar una imagen de ciudadanía cívica, responsable, acogedora y comprometida, mostrando que Las Palmas de Gran Canaria es 'una ciudad de todos y para todos'.




