Canarias estrena normativa de tráfico el 1 de octubre de 2026

La modificación del Reglamento General de Circulación afectará a semáforos, ciclistas y conductores profesionales, con cambios progresivos hasta 2027.

Imagen genérica de un semáforo en un cruce peatonal al anochecer.
IA

Imagen genérica de un semáforo en un cruce peatonal al anochecer.

A partir del 1 de octubre de 2026, Canarias implementará nuevas directrices de circulación vial, modificando el Reglamento General de Circulación para mejorar la seguridad.

Una significativa reforma del Reglamento General de Circulación (RGC) introducirá normativas actualizadas para la seguridad de los usuarios vulnerables y la convivencia vial en entornos urbanos. Estos cambios, aprobados por el Consejo de Ministros, se implementarán progresivamente, con la mayoría entrando en vigor el 1 de octubre de 2026.
En cuanto a los semáforos, se establece una nueva regla para los pasos de peatones: la luz ámbar intermitente para vehículos no podrá coincidir con la luz verde peatonal. El objetivo es clarificar las indicaciones y reforzar la prioridad de los viandantes en estos cruces.
Los ciclistas verán modificadas sus condiciones de circulación. Deberán ocupar preferentemente el centro del carril, una posición que los conductores de automóviles deberán respetar. Además, se exigirá una distancia mínima de cinco metros entre vehículos y ciclistas que circulen en el mismo carril. En vías con límites de velocidad de 30 km/h o inferiores, los ayuntamientos podrán autorizar la circulación de bicicletas en ambos sentidos, siempre que exista la señalización adecuada.
Los profesionales del transporte también experimentarán cambios. Hasta ahora, contaban con ciertas exenciones para el uso del cinturón de seguridad en actividades urbanas específicas. La nueva normativa elimina estas excepciones, obligando a los conductores profesionales a llevar el cinturón abrochado en todo momento, salvo en casos justificados médicamente o durante maniobras como la marcha atrás y el estacionamiento.
Algunas disposiciones requerirán un periodo de adaptación más extenso. La obligatoriedad del alumbrado para vehículos de movilidad personal (VMP) y la exigencia de cascos homologados para ciclomotores no se aplicarán hasta el 1 de octubre de 2027. La reforma busca adaptar la circulación a la evolución de la movilidad urbana y potenciar la seguridad de peatones y ciclistas.