Según los datos presentados por la formación, el consistorio cerró el ejercicio con un presupuesto definitivo de gasto de 645,3 millones de euros, de los cuales se ejecutaron 414,2 millones. Esto significa que 231,1 millones de euros quedaron sin utilizar, afectando a actuaciones en barrios, calles, instalaciones deportivas, vivienda y servicios públicos.
“"Esos fondos no llegaron a convertirse en actuaciones vinculadas a barrios, calles, instalaciones deportivas, vivienda, mantenimiento urbano o servicios públicos."
El área de inversiones fue la más afectada, con una ejecución del 33,3%. De los 166,5 millones de euros destinados a inversiones reales y transferencias de capital, solo se ejecutaron 55,4 millones, dejando 111 millones de euros sin invertir. Además, de lo ejecutado, el ayuntamiento apenas llegó a pagar 39,8 millones, lo que, según la formación, evidencia un ritmo de pagos lento para materializar proyectos.
La formación política vincula esta baja ejecución con el retraso en proyectos clave como la Metroguagua y el Paseo del Guiniguada, así como con la nulidad de contratos de servicios esenciales para el mantenimiento urbano. A pesar de esta situación, el ayuntamiento registró una elevada liquidez, con 672,9 millones de euros en fondos líquidos.
En cuanto a los ingresos, se observó un incremento interanual en la recaudación municipal. La liquidación de 2025 reflejó 499,2 millones de euros en derechos reconocidos netos y 477,2 millones de recaudación líquida, cifras superiores a las de 2024. El Partido Popular concluye que estos problemas se deben a una falta de planificación y gestión, y advierte que la aprobación tardía del presupuesto de 2026 podría llevar a resultados similares.




