El Barranco de Guiniguada, conocido como el pulmón verde de Las Palmas de Gran Canaria, cumplió su función como cauce natural durante la inusual tormenta. Sin embargo, el paso de Therese y su potente descarga de agua provocaron la desaparición de tramos enteros de la senda, que se extendía a lo largo de más de siete kilómetros.
Una representante de la concejalía de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía, Parques y Jardines y Sector Primario, junto con personal técnico de Gesplan, realizó una inspección de la zona esta semana para evaluar la magnitud de los daños y determinar las acciones necesarias para su restauración. La ruta reveló el estado crítico del camino, con tramos intransitables y desniveles de hasta 70 centímetros de altura, donde el agua desbordó los canales naturales y borró las huellas del sendero original.
Además de los estragos naturales, la inspección también puso de manifiesto la presencia de basura y restos de obras, un problema que agrava la situación del barranco y que es atribuible al incivismo de algunos ciudadanos. Los muros y vallados improvisados de fincas privadas de plataneras también cedieron ante la fuerza del agua.
“"Therese fue la tercera borrasca importante de los últimos meses y la que más incidencia tuvo en el barranco."
La recuperación del Guiniguada, con sus 7,5 kilómetros de trazado hasta el Jardín Canario, se presenta como un desafío considerable debido a su extensión y su histórico abandono. Los daños causados por Therese han intensificado la necesidad de una intervención que requerirá tiempo y recursos. Se estima que la actuación inicial, que ya se había valorado en 900.000 euros, será insuficiente tras las nuevas inspecciones.
El Ayuntamiento ya trabajaba en un proyecto de recuperación de la senda principal, con financiación de fondos FEDER, que ahora deberá adaptarse para incluir la reparación de los daños de la borrasca. El objetivo es que el barranco pueda ser transitado por caminantes y ciclistas, manteniendo su esencia como espacio natural y minimizando el impacto de las intervenciones.
Las rutas guiadas por el barranco, que se realizaban para todas las edades, han sido suspendidas hasta que las condiciones permitan un tránsito seguro. La recuperación de este espacio es fundamental para el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que busca activar el Guiniguada como un pilar de su política ambiental, conectando los riscos con su eje central y creando una ruta circular que permita a la ciudadanía conocer su patrimonio natural e hidráulico.




