El equipo amarillo llega a esta cita con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos. Con una desventaja de cinco puntos respecto a los andaluces en la clasificación, el conjunto dirigido por la entidad grancanaria encara el duelo como una auténtica final, consciente de que el margen de error es mínimo en este tramo final de la temporada.
Desde la sala de prensa de Barranco Seco, un portavoz de la plantilla ha subrayado la importancia de mantener la calma y la confianza. A pesar de la dureza de la derrota sufrida en Andorra, el vestuario se muestra mentalizado para competir al máximo nivel y apurar sus opciones matemáticas tanto para el ascenso directo como para asegurar su plaza en el playoff.
“"Cuando llegas a este tramo de temporada lo que más importa es la cabeza."
El rival, que cuenta con una plantilla de gran calidad, exigirá la mejor versión de los insulares, especialmente en las tareas defensivas para frenar sus contragolpes. No obstante, el equipo mantiene la normalidad y el optimismo, trabajando con la convicción de que el esfuerzo de los últimos diez meses debe culminar con el objetivo marcado.




