La intervención, coordinada por el servicio de Parques y Jardines, utiliza más de mil ramos de flores, sal, picón negro y arenas de diversos colores para crear un diseño que incluye un globo terráqueo y el lema Sí a la paz. Además, se han empleado 475 metros cuadrados de césped natural para completar la composición artística.
La elección cromática, basada en el negro, blanco, verde y rojo, busca representar las banderas de Palestina y el Sáhara. Según fuentes municipales, el proyecto cuenta con la participación de 60 operarios que se turnan para garantizar el mantenimiento del tapiz hasta la celebración de la procesión.
“"Las calles deben unirse al clamor que exige el fin de la violencia y de las guerras."
Esta iniciativa busca visibilizar el compromiso social de la ciudad, aprovechando la tradición del Corpus Christi para lanzar un mensaje de solidaridad internacional y recordar hitos históricos como el 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática.




