Los agentes se desplazaron a la calle San Matías tras recibir el aviso de un incendio en una vivienda. Al llegar, observaron que el inmueble presentaba indicios de abandono y que los bomberos estaban sofocando un pequeño fuego en su interior. La puerta tuvo que ser derribada para acceder.
La vivienda forma parte de los antiguos bloques del plan de reposición del barrio que aún no han sido demolidos por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Tras la extinción del fuego, los agentes inspeccionaron el interior y hallaron una escopeta, dos pistolas de aire comprimido con sus cargas, un cuchillo de unos 30 centímetros, una gramera y una caja de caudales con 125 euros, entre otros efectos.
Dado que no había nadie en la vivienda y para evitar robos, los efectos intervenidos fueron entregados al Cuerpo Nacional de Policía. En el exterior, un testigo relató a los agentes haber visto a un individuo depositar garrafas de gasolina delante de la puerta y prenderles fuego antes de huir.
En el interior de la casa también se encontró documentación judicial a nombre del testigo, a pesar de que este no se identificó como morador del inmueble. La investigación sigue abierta y no se han producido detenciones.




