La Concejalía de Sanidad de Telde, dirigida por Janoa Anceaume, difunde un mensaje clave: identificar las señales de alarma y actuar de inmediato puede marcar la diferencia y reducir las secuelas de esta emergencia médica. El ictus, una alteración repentina de la circulación sanguínea cerebral, requiere atención inmediata, ya que el tiempo es crucial para la recuperación.
Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) de 2024, España registra alrededor de 90.000 nuevos casos de ictus anualmente, con más de 23.000 fallecimientos. La SEN recuerda que síntomas como la pérdida de fuerza en un lado del cuerpo, desviación de la boca, dificultades para hablar, pérdida de visión o un dolor de cabeza intenso y súbito son señales de alarma.
Una forma sencilla de detectar estos síntomas es pedir a la persona que sonría, levante ambos brazos y pronuncie una frase. Si se observa asimetría facial, incapacidad para mantener los brazos levantados o problemas al hablar, es fundamental llamar al 112 de inmediato. No se debe esperar a que los síntomas desaparezcan ni intentar trasladar a la persona por medios propios.
La prevención es clave y comienza con hábitos cotidianos. La SEN enfatiza el control de factores de riesgo cardiovascular como mantener una tensión arterial adecuada, controlar la diabetes y el colesterol, evitar el tabaco, realizar actividad física regular y seguir una alimentación equilibrada. La hipertensión arterial es un factor de riesgo principal, por lo que los controles periódicos de salud son especialmente recomendables.




