En un emotivo acto, la Decana del ICATF, Mila Pacheco Pérez, presidió la jura o promesa de 26 nuevos profesionales de la abogacía. El evento contó con la presencia de destacadas autoridades judiciales, políticas y sociales, y tuvo lugar en la Sala de Cámara del Auditorio de Tenerife Adán Martín.
La Decana dio la bienvenida a los recién colegiados, recordándoles la importancia de su profesión, que va más allá del conocimiento de las leyes. Señaló que los abogados acompañarán a las personas en momentos difíciles, escuchando sus problemas, preocupaciones e injusticias. Subrayó que, a menudo, las personas necesitan una solución real, no solo un procedimiento legal, y que la forma en que se les hace sentir es tan importante como el resultado.
Pacheco Pérez destacó la nueva Ley de Eficiencia Procesal como una vía para escuchar y negociar mejor, instando a los nuevos letrados a ser cercanos, honestos, rigurosos y humanos. Recalcó que la reputación se construye no solo con conocimientos o victorias, sino también con el trato a las personas, y que el recuerdo de cómo se hizo sentir a alguien perdura en el tiempo.
La Decana deseó a los nuevos abogados éxito profesional, pero sobre todo, que nunca pierdan la empatía, la honestidad y la dignidad, y que puedan sentirse orgullosos de la persona en la que se han convertido.
Durante el acto, también se reconoció la trayectoria de abogados y abogadas con 25, 40 y 50 años de ejercicio profesional, destacando su vocación, sacrificio y compromiso. La Decana aprovechó para reiterar la reivindicación de soluciones para la situación de la pasarela al RETA, que afecta a profesionales con largas carreras.
Se entregó el IX Premio ICATF a la Presidenta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, un galardón elegido por los propios colegiados. Además, se concedió el nombramiento de Decana de Honor a Carmen Pitti García, reconociendo su trayectoria, compromiso y afecto hacia la institución.
Finalmente, Mila Pacheco Pérez defendió la abogacía como una profesión imprescindible para la defensa de los derechos, la libertad y la dignidad de las personas, subrayando que, más allá de las leyes, la profesión trata de personas y que su valor reside en la honestidad, humanidad y dignidad de quienes la ejercen.




