El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife acatará el dictamen técnico sobre el monumento

La corporación municipal se compromete a respetar la decisión de los expertos sobre el valor patrimonial de la escultura para zanjar el debate.

Imagen de un monumento en un parque urbano de Santa Cruz de Tenerife.
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Imagen de un monumento en un parque urbano de Santa Cruz de Tenerife.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha manifestado su compromiso de acatar la decisión de los expertos sobre el valor patrimonial de una controvertida escultura, buscando poner fin a un prolongado debate en la ciudad.

La resolución sobre el futuro del polémico monumento en Santa Cruz de Tenerife está cada vez más cerca. Un representante del Ayuntamiento capitalino ha asegurado que la corporación municipal respetará el dictamen técnico que emitan los especialistas acerca del valor patrimonial de la obra, ubicada en la confluencia de la Rambla de Santa Cruz y la Avenida de Anaga.
Esta postura surge tras un revés para quienes defendían la permanencia del monumento, ya que la ponencia técnica de patrimonio arquitectónico del Gobierno de Canarias ha rechazado su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). Esta decisión debilita la protección de la escultura y abre la puerta a su posible retirada.

"Los técnicos y los expertos son los que nos tienen que decir si tiene o no tiene elementos a proteger y cuáles son."

un concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz de Tenerife
El concejal ha enfatizado la necesidad de “separar la política de un asunto puramente técnico” y ha indicado que el consistorio esperará las conclusiones finales del expediente iniciado por el Cabildo Insular de Tenerife para actuar en consecuencia. El objetivo principal es cerrar un debate que se ha extendido por demasiado tiempo.
La postura municipal se fundamenta en el principio de legalidad. Si los informes finales confirman la existencia de valores patrimoniales, el Ayuntamiento estaría obligado a realizar un proyecto de reforma de la fuente, cumpliendo con esos criterios técnicos. En caso contrario, si se determina que la obra carece de valor, se procederá a su retirada.
Aunque el proceso administrativo es complejo, todo indica que la escultura no será protegida. La ponencia técnica del Gobierno de Canarias ya ha dictaminado su falta de valor patrimonial, y el Consejo de Patrimonio de Canarias, órgano superior, históricamente no ha contradicho estos informes. Una vez el Gobierno se pronuncie, el Cabildo de Tenerife emitirá una resolución final que el Ayuntamiento espera que siga la misma línea.
Para el gobierno municipal, resolver este asunto es una prioridad. Un concejal ha reconocido que existen diversas opiniones, pero ha insistido en que lo fundamental es cumplir la ley y acatar el veredicto de los técnicos. Si finalmente se procede a la retirada, el Ayuntamiento ya contempla reordenar el entorno para convertirlo en un espacio más atractivo y transitable para los ciudadanos.
La decisión de los expertos también descarta soluciones intermedias, como la resignificación del monumento. Además, la Gerencia de Urbanismo está tramitando un nuevo catálogo de protección de edificios y elementos arquitectónicos en el que no se ha incluido esta escultura, lo que refuerza la idea de que su futuro no pasa por la conservación.