El director artístico del Carnaval, Enrique Camacho, junto al concejal de Fiestas, Javier Caraballero, ha avanzado detalles de la próxima edición, dedicada a la Roma Imperial. El objetivo principal es que la gala sea una exhibición del poderío de los grupos que conforman la fiesta, conmemorando además el 40 aniversario de la primera tematización de las fiestas, que fue precisamente Roma.
Uno de los platos fuertes será la recreación de un número conjunto de las rondallas, similar al que se interpretó en la plaza de toros en 1987. Bajo la dirección musical del maestro Israel Espino, ganador del primer premio de Interpretación de la pasada edición, se busca evocar la esencia de aquella actuación.
Las murgas también protagonizarán un número conjunto, una de las principales demandas del colectivo. Cantarán como una sola formación, reivindicando su estilo y actuando en directo, más allá de una base musical grabada. Esta propuesta ha contado con el apoyo de figuras como Alexis Hernández, maestro de ceremonias, y las letristas Raquel García y Gara García.
El contenido de la letra de las murgas se centrará en la evolución de la modalidad en los últimos cuarenta años. Las murgas infantiles también retomarán un número conjunto que ya impulsó a Enrique Camacho a la dirección artística en 2015.
Por otro lado, las comparsas mantienen un pulso con la organización respecto al cierre del cupo en diez formaciones, con el riesgo de que alguna, como Bella Mariana, pueda quedar fuera. La ausencia de representantes de varias comparsas en la reunión se debió a diversos motivos, desde vacaciones hasta convocatorias tardías.
La dirección artística ha dejado claro que la gala pretende ser una exhibición del poderío y la fortaleza de sus grupos, con la posibilidad de convertirse en la edición con mayor número de participantes de la historia.




