Preocupación vecinal en Santa Cruz por el futuro de la Escuela Infantil Anaga

Asociaciones de vecinos exigen al Gobierno de Canarias mantener abierto el centro ante la incertidumbre de su continuidad y la falta de matrícula telemática.

Fachada de una escuela infantil histórica en un barrio residencial.
IA

Fachada de una escuela infantil histórica en un barrio residencial.

La posible desaparición de la Escuela Infantil Anaga en Santa Cruz de Tenerife ha generado una fuerte movilización vecinal, que exige al Gobierno de Canarias una solución para garantizar la continuidad del centro educativo.

Cinco asociaciones de vecinos de los barrios de La Arboleda, Residencial Anaga, La Muralla, La Ninfa-Ifara y Las Ramblas han emitido un comunicado conjunto. En él, manifiestan su rotundo rechazo al posible cierre de esta histórica escuela infantil, que atiende a niños de cero a tres años y que ha operado desde 1956.
La inquietud se ha intensificado al constatar que la escuela no figura en la plataforma oficial de matriculación de la Consejería de Educación. Esta situación persiste a pesar de que el Parlamento de Canarias aprobó recientemente una iniciativa para asegurar la permanencia del centro. El plazo de inscripción finaliza el 15 de mayo, y la ausencia de la escuela en el sistema telemático impide a muchas familias formalizar la matrícula.

"No se están dando facilidades para garantizar el acceso al servicio educativo."

asociaciones vecinales
Las asociaciones están colaborando con los padres para tramitar las solicitudes en formato físico y presentarlas por registro oficial. Advierten que algunas de las familias afectadas se encuentran en situación de vulnerabilidad social, lo que agrava la problemática.
Una diputada socialista defendió en el Parlamento la continuidad de la Escuela Infantil Anaga, así como de la escuela Las Folías en Las Palmas de Gran Canaria. Durante su intervención, se resaltó el papel social que el centro ha desempeñado históricamente en el barrio, atendiendo a generaciones de familias trabajadoras desde su apertura en 1956.
Los colectivos vecinales enfatizan el arraigo histórico y social de la escuela, destacando su labor fundamental en el desarrollo educativo y social de la primera infancia. Subrayan que el centro cuenta con instalaciones adaptadas para menores de corta edad y ha sido un recurso esencial para numerosas familias de la zona.
Un estudio demográfico realizado por los vecinos en los barrios de Salamanca, Uruguay, Las Acacias y Barrio Nuevo indica que el censo de niños de cero a cinco años se ha mantenido estable en los últimos cinco años, e incluso ha mostrado un incremento en áreas como Las Acacias.
Aunque las asociaciones apoyan la propuesta de que el edificio pueda albergar en el futuro un centro de día para personas mayores, una infraestructura muy demandada, consideran que este cambio de uso solo debe producirse una vez que estén listas las nuevas aulas para alumnos de cero a tres años proyectadas en el CEIP Salamanca, garantizando así el traslado de las aproximadamente 40 familias usuarias del servicio.