El ciclo lírico, que concluyó en junio con la zarzuela La verbena de la Paloma, ha batido récords de asistencia. La temporada 2025-2026 incluyó la iniciativa Ópera en minúscula, producciones de gran formato, recitales y charlas divulgativas impartidas por Ramón Gener.
José Carlos Acha, consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, expresó su satisfacción: “Estos números nos indican que estamos en el camino correcto, gracias a un público consolidado que disfruta con nuestras propuestas y sabe que la oferta del Auditorio garantiza calidad”. Destacó que, por primera vez, Ópera de Tenerife supera los 1.300 abonados, señalando una creciente familiaridad con el género, especialmente entre los jóvenes.
Acha atribuye parte del éxito a los precios accesibles y prevé una progresión positiva para la próxima temporada, con más de seis mil localidades ya ocupadas, un diez por ciento de ellas por menores de 30 años.
La temporada comenzó con Ópera en minúscula, que ofreció siete espectáculos en el Auditorio de Tenerife, Espacio la Granja y Teatro Leal, reuniendo a más de 800 espectadores.
Las grandes producciones iniciaron en octubre con Yerma de Heitor Villa-Lobos, que atrajo a más de 3.800 personas y fue galardonada con dos premios Talía. Le siguió El holandés errante en noviembre, con más de 4.000 espectadores, y Adiós a la bohemia de Pablo Sorozabal y Pío Baroja, que congregó a más de 2.000 asistentes a finales de año.
El inicio de 2026 contó con Orfeo ed Euridice de Christoph Gluck (más de 2.700 espectadores), seguida por Roméo et Juliette de Charles Gounod (más de 3.900 aficionados) y El castillo de Barbazul de Béla Bartok (mil personas).
La temporada culminó con Los celos han estrellas y el amor hace prodigios en el Teatro Leal (más de 250 espectadores) y la mencionada La verbena de la Paloma, que atrajo a más de 4.200 personas.
La oferta lírica se complementó con siete charlas de Ramón Gener, una de Javi Alonso, tres recitales de José Bros y un recital de lied, sumando más de 3.000 asistentes a estas actividades.




