La movilización, convocada por la Plataforma Salvemos el Rastro, recorrió diversos puntos de la capital, partiendo desde la plaza de España y transitando por la calle Castillo y el puente Serrador. Los participantes expresaron su descontento con la actual localización, argumentando que el cambio ha perjudicado tanto la actividad comercial como la tradición del evento.
Durante el recorrido, los asistentes corearon consignas en defensa del mercadillo y solicitaron una mayor atención por parte del grupo de gobierno municipal. Según los organizadores, la iniciativa busca revertir una situación que consideran injusta para el sector.
El colectivo sostiene que el traslado se basó en informes que no han sido compartidos con los vendedores y rechaza que se responsabilice al conjunto del sector por incidencias puntuales. La protesta subraya la importancia de este espacio como un elemento tradicional de la ciudad.




