El Colegio Oficial de Médicos de Santa Cruz de Tenerife ha emitido una alerta sobre los efectos derivados de las prolongadas jornadas al aire libre durante los actos papales, especialmente en horas de alta radiación ultravioleta. Los especialistas en Dermatología observan un aumento de pacientes con quemaduras solares, empeoramiento de patologías fotosensibles y reactivación de dolencias inflamatorias de la piel que estaban controladas.
Los dermatólogos señalan que muchas lesiones se localizan en áreas habitualmente descuidadas al aplicar protector solar, como la nuca, el cuello, las orejas, el empeine de los pies, los antebrazos y el cuero cabelludo en personas con poco cabello. Estas zonas sufren radiación directa durante horas y a menudo quedan desprotegidas o sin las reaplicaciones necesarias de fotoprotector.
Además de las quemaduras, los servicios de Dermatología han registrado un aumento de brotes de enfermedades sensibles a la radiación ultravioleta. Entre ellas se incluyen la rosácea, con mayor enrojecimiento e inflamación; el lupus cutáneo y sistémico; la erupción polimorfa lumínica, comúnmente conocida como alergia al sol; y otras dermatosis fotosensibles preexistentes. La radiación UV puede desencadenar respuestas inflamatorias e inmunológicas que agravan enfermedades previamente estabilizadas.
El comunicado del Colegio de Médicos destaca que Canarias presenta índices de radiación ultravioleta elevados en Europa, influenciados por su latitud, alta insolación anual y la reflexión lumínica. En verano, se alcanzan niveles extremos que pueden causar daños cutáneos significativos en poco tiempo. Los expertos recalcan que incluso con protector solar, las quemaduras son posibles con exposiciones intensas y prolongadas.
Los especialistas enfatizan la necesidad de una estrategia de protección solar combinada. Recomiendan el uso de fotoprotectores SPF 50+, su reaplicación cada dos horas, el uso de sombreros de ala ancha, ropa adecuada, gafas homologadas y buscar sombra. Sugieren normalizar el uso de sombrillas en eventos masivos al aire libre, similar a su uso en playas.
Ante la previsión de más concentraciones, los dermatólogos aconsejan evitar la exposición solar directa entre las 12:00 y las 17:00 horas, hacer pausas frecuentes en zonas de sombra y mantenerse bien hidratado. Recomiendan proteger especialmente nuca, orejas, pies y antebrazos, y usar sombrillas o sistemas de sombra portátiles. Subrayan que la exposición excesiva acelera el envejecimiento de la piel, favorece la inmunosupresión cutánea y aumenta el riesgo de cáncer de piel a largo plazo.




