Bebidas vegetales: la alternativa a la leche con 13 variedades

Exploramos las diferencias nutricionales, ventajas y desventajas de opciones como soja, arroz, quinoa o chufa.

Variedad de envases de bebidas vegetales en un estante de supermercado.
IA

Variedad de envases de bebidas vegetales en un estante de supermercado.

Las bebidas vegetales ganan terreno en los supermercados de Las Palmas de Gran Canaria como alternativa a la leche, ofreciendo hasta 13 variedades con distintos perfiles nutricionales.

Las bebidas vegetales, elaboradas a partir de legumbres, frutos secos, cereales o semillas trituradas con agua, se están consolidando en la sección de lácteos de los supermercados. Aunque no son leche en sentido estricto, muchas personas las eligen por sus beneficios para la salud gastrointestinal, especialmente en casos de intolerancias o para facilitar la digestión.
Nutricionalmente, estas bebidas difieren de la leche animal, careciendo de su mismo aporte de calcio u omega-3. Las versiones comerciales a menudo incluyen azúcares añadidos, edulcorantes u otros aditivos para mejorar el sabor. Su valor nutricional depende del ingrediente principal (almendras, soja, avena, etc.) y su concentración, pero en general, son alimentos interesantes para incorporar en diversas dietas.
Se clasifican en tres grupos principales: las basadas en cereales o pseudocereales (quinoa, avena, espelta, arroz) ricas en hidratos de carbono; las de legumbres como la soja, con mayor contenido proteico; y las de frutas o frutos secos (coco, almendras, nueces, avellanas), que aportan grasas saludables.
El aumento de su consumo se debe también a la creciente intolerancia a los productos lácteos y a la disminución de la efectividad de la lactasa con la edad. Estas bebidas suelen tener perfiles lipídicos más saludables, no contienen colesterol y son bajas en sodio, siendo adecuadas para dietas restrictivas en este mineral.
Como desventaja, las proteínas de las bebidas vegetales son generalmente inferiores en cantidad y calidad a las de la leche, con la excepción de la bebida de soja. Si bien son pobres en calcio, muchas opciones comerciales se encuentran reforzadas con este mineral.
Prepararlas en casa es sencillo: triturar el ingrediente principal remojado y colarlo. Entre las opciones más populares se encuentran la bebida de soja, rica en proteínas y grasas insaturadas; la de almendra, con calcio y fósforo para la salud ósea; la de arroz, ligera y digestiva; la de avena, completa nutricionalmente y rica en fibra; la de espelta y kamut, con más proteínas pero que contienen gluten; la de coco, cremosa y energética; la de sésamo, con alto contenido en calcio; la de avellanas, beneficiosa para el sistema cardiovascular; la de castañas, energética; la de chufa (horchata), con enzimas digestivas; la de quinoa, con proteínas de alto valor biológico; y la de teff, rica en proteínas, hierro y calcio.