Hasta la fecha, la contratación de servicios como el catering o la manutención en los dispositivos de acogida se realizaba a través de la empresa pública Tragsa, bajo procedimientos sujetos a la normativa de contratación administrativa. Este esquema ha sido sustituido por un modelo donde las entidades del tercer sector asumen la gestión integral de los servicios.
Esta transición, según fuentes ministeriales, responde a la finalización de un encargo extraordinario que ya no se considera urgente. El nuevo marco permite que organizaciones como Accem, Cruz Roja o CEAR gestionen directamente la operativa de los centros, incluyendo los comedores, bajo la figura de la acción concertada.
En el caso de Tenerife, el centro de Las Raíces ha sido uno de los dispositivos donde se ha implementado este cambio. La gestión de los servicios de manutención se realiza ahora mediante licitaciones privadas gestionadas por las propias entidades sociales, las cuales han precisado que no tienen la consideración de poder adjudicador según la Ley de Contratos del Sector Público.
Aunque los fondos siguen siendo de origen estatal y los criterios de selección son públicos, el procedimiento se desarrolla en un marco de derecho privado. Esta situación ha generado críticas por parte de algunas empresas del sector, que señalan una menor transparencia y mayores dificultades para acceder a información detallada sobre las valoraciones finales en comparación con los procesos administrativos tradicionales.




