El objetivo principal de este protocolo es favorecer la integración social de estos menores durante su estancia veraniega en Canarias y asegurar su bienestar y salud. Entre las metas específicas se incluye la revisión del estado de salud de los niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados.
Se desarrollarán actividades preventivas y de promoción de la salud, abordando enfermedades adquiridas, accidentes, dificultades sociofamiliares y trastornos psicológicos. Además, se confirmará el adecuado estado de inmunización de todos los menores acogidos, siguiendo los estándares recomendados por la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y adaptados a las necesidades epidemiológicas de su lugar de origen y condiciones de vida.
El protocolo pone especial énfasis en la prevención de accidentes, informando a las familias de acogida sobre riesgos de intoxicaciones, ahogamientos, caídas o atropellos. También se aborda la prevención de trastornos emocionales, promoviendo un ambiente familiar y social tranquilo y equilibrado, y facilitando la comunicación de los menores con sus familias en los campamentos.
En cuanto al estilo de vida, se aconsejará una alimentación variada y mediterránea, respetuosa con su cultura y creencias religiosas, evitando alimentos ultraprocesados y azúcares refinados. Se subraya la importancia de establecer rutinas de vacaciones con juegos y actividades al aire libre, así como relaciones sociales.
El protocolo ‘Vacaciones en Paz’ también detalla las acciones asistenciales. La primera visita al SCS incluirá anamnesis, examen físico completo y pruebas de cribado. Se proporcionará tratamiento para las enfermedades diagnosticadas, se derivará a salud bucodental y, si es necesario, a atención hospitalaria. Se revisará el estado vacunal para coordinar actuaciones con las asociaciones responsables según el calendario autorizado en la región de origen.




