La iniciativa, presentada por el grupo Vox, fue desestimada con los votos en contra del PSOE, Coalición Canaria (CC), Agrupación Socialista Gomera (ASG), Agrupación Herreña Independiente (AHI) y Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), mientras que el Partido Popular (PP) optó por la abstención.
La propuesta de ley no solo planteaba la prohibición del velo integral, sino que también incluía la modificación de la ley sobre derechos y libertades de los extranjeros en España para activar deportaciones y la ley de protección de la seguridad ciudadana.
“"Este no es un problema social relevante en Canarias."
Durante el debate, la portavoz adjunta del grupo proponente defendió la medida argumentando que, aunque se debe respetar la libertad religiosa, no se pueden permitir prendas como el burka o el niqab, que, según su visión, abren la puerta a la opresión de las mujeres. Señaló que varios países europeos ya han implementado restricciones similares y negó que la iniciativa fuera “racista”.
Los grupos parlamentarios que votaron en contra o se abstuvieron criticaron la propuesta por considerarla una “batalla cultural contra una religión concreta” y por carecer de competencias autonómicas para legislar sobre asuntos estatales. Se destacó que la iniciativa no protege a las mujeres ni aumenta la seguridad, y que Canarias es una tierra abierta a la convivencia de diversas culturas.
“"Esta iniciativa no es feminista ni busca garantizar la dignidad de la mujer."
Representantes de varios partidos, incluyendo el PP, aunque críticos con el velo integral, consideraron que la propuesta era “ciencia ficción” en el ámbito autonómico y que incluía “castigos desproporcionados”. La presidenta del Grupo Socialista calificó la propuesta como “racismo puro” y acusó al grupo proponente de instrumentalizar el feminismo para sus batallas ideológicas.




