La preocupación por el fraude en los exámenes universitarios ha evolucionado más allá de las tradicionales 'chuletas'. La proliferación de relojes inteligentes, gafas con cámara y auriculares diminutos ha llevado a las autoridades educativas en Canarias a implementar nuevas medidas de vigilancia para la PAU 2026. Se utilizarán detectores de radiofrecuencia de forma aleatoria en algunas sedes para rastrear emisiones de Wi-Fi y Bluetooth durante las pruebas.
Esta iniciativa surge tras la detección de casos de fraude con dispositivos inteligentes en convocatorias anteriores, aunque Educación señala que son episodios poco frecuentes, generalmente entre dos y tres por edición. El objetivo es probar la efectividad del sistema en la convocatoria de junio y evaluar su posible implementación generalizada en futuros cursos académicos. La tecnología no estará presente en todas las aulas, sino que se desplegará de manera selectiva para detectar aparatos como relojes digitales, gafas inteligentes o pinganillos que puedan recibir información externa.
La vigilancia se adapta a la creciente sofisticación de las técnicas de copia. Si los detectores alertan sobre la recepción de información durante el examen, el tribunal correspondiente tiene la potestad de anular la prueba al estudiante infractor, lo que podría implicar la anulación completa de la PAU y afectar su acceso a la universidad.
Además de la nueva tecnología, las normas de acceso al aula serán más estrictas. Se exigirá que móviles y dispositivos similares estén apagados y guardados, y las mochilas y bolsos permanecerán cerrados. Se prohíbe el uso de gorras, bufandas y auriculares, y los estudiantes deberán mantener las orejas despejadas para evitar dispositivos auditivos ocultos. Tampoco se permitirá prestar material entre compañeros.
La convocatoria ordinaria de la PAU 2026 en Canarias se desarrollará los días 2, 3, 4 y 5 de junio, con la convocatoria extraordinaria prevista para finales de mes. Más de 10.000 estudiantes se enfrentan a esta prueba decisiva, que este año refuerza sus controles para garantizar la igualdad de condiciones y combatir el fraude tecnológico.




