Canarias rechaza ser una "cárcel" de migrantes ante el nuevo pacto europeo
El Gobierno de Canarias y el tercer sector expresan su preocupación por la falta de claridad en la aplicación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo.
Por Idaira Santana Dorta
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Imagen simbólica de una barrera o frontera en un paisaje canario, representando la contención de migrantes.
El Gobierno de Canarias, junto a organizaciones del tercer sector, ha manifestado su firme oposición a que las islas se transformen en un centro de retención para migrantes tras la entrada en vigor del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo el 12 de junio.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, afirmó este lunes que el ejecutivo canario no tolerará que la nueva normativa comunitaria convierta al archipiélago en una "cárcel" para las personas migrantes. Esta declaración se produjo antes de presidir el Foro Canario de la Inmigración, un encuentro que contó con la presencia del viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, la directora general de Servicios Sociales, Elisabet Santana, y representantes de diversas ONG.
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"Lo que queremos del Estado español es que nos diga exactamente en qué afecta y si los intereses de Canarias se están defendiendo en ese pacto europeo."
La principal inquietud radica en la posibilidad de que Canarias, al ser la principal puerta de entrada por el sur a la Unión Europea, se convierta en el punto de contención más accesible para aquellos migrantes a quienes se les deniegue el asilo y deban ser repatriados. La falta de información detallada sobre cómo se gestionará la "primera acogida" y los espacios de espera para el retorno genera incertidumbre.
Juan Carlos Lorenzo, coordinador de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Canarias, compartió la preocupación de Delgado, señalando la escasez de claridad sobre las implicaciones prácticas del pacto. Lorenzo advirtió sobre el riesgo de que el retorno no sea viable, transformando las islas en un espacio de retención prolongada. El actual sistema de atención humanitaria, que incluye una primera acogida en las islas y derivación posterior a la península, podría verse afectado a partir de junio.
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"Hay riesgo de que el retorno no sea una opción y, por tanto, Canarias se convierta en un espacio de retención."
Además, Lorenzo destacó la preocupación por la posible devolución de migrantes a países con los que no tienen vínculos o donde los derechos humanos son cuestionables, lo que podría derivar en una "mercantilización de derechos". En cuanto a los menores migrantes no acompañados, la consejera Delgado confirmó que los traslados hacia el resto del territorio nacional "siguen" según lo establecido, aunque pendientes de la publicación de un nuevo decreto que agilice los trámites.