Según un comunicado emitido este miércoles, Atratican ha manifestado su preocupación por la situación de "desamparo y desprotección" que enfrentan los productores canarios. La Unión Europea ha prohibido ciertos productos fitosanitarios esenciales para combatir plagas, sin que se hayan garantizado previamente sustitutos con la misma eficacia, lo que está provocando un impacto negativo en la agricultura local.
La asociación lamenta que, a pesar del paso de los meses, el Gobierno de Canarias no haya logrado del Ministerio de Agricultura vías para mitigar este problema. Entre las soluciones propuestas se encuentran las autorizaciones excepcionales para el uso continuado de estos productos, la tramitación del registro de determinados fitosanitarios como "uso menor" o la acreditación de sustancias con límites máximos de residuos compatibles con la normativa europea.
“"Nos han quitado la herramienta para mantener nuestro campo libre de plagas y cada día que pasa la situación se agrava más, por lo que reclamamos una mayor implicación del Gobierno canario y del Gobierno estatal para evitar un desastre total."
Mientras las soluciones se demoran, plagas como el pulgón, la cochinilla y la mosca blanca continúan extendiéndose, causando importantes pérdidas económicas y afectando la calidad de la fruta, especialmente en las fincas de plátanos. Esta situación se suma a otras cargas que ya soporta el sector, como el aumento de los costes de producción, la inestabilidad de los precios y la competencia desleal de productos importados de países con requisitos fitosanitarios menos exigentes.
Atratican ha recordado que otros países miembros de la UE, como Italia y Francia, ya han implementado autorizaciones temporales de fitosanitarios para proteger sus cosechas. Por ello, la asociación insta a formar un "frente común" entre el sector agrario y las instituciones públicas en Canarias, para presionar al Gobierno central y, a su vez, a la Comisión Europea, buscando una solución que considere la condición ultraperiférica del archipiélago.
El colectivo, que agrupa a agricultores, pescadores y ganaderos, subraya que los productores canarios son los primeros en defender la calidad de sus productos y las máximas garantías fitosanitarias para los consumidores, pero consideran que la situación actual representa un "agravio comparativo intolerable".




