Este incremento se debe principalmente al alza en delitos como las agresiones sexuales, las sustracciones de vehículos y los robos con violencia e intimidación. En contraste, los homicidios y asesinatos consumados han experimentado una reducción significativa.
El Ministerio del Interior ha detallado que la criminalidad convencional creció un 0,5% en el archipiélago, alcanzando los 46.672 delitos. Por otro lado, la cibercriminalidad se redujo un 0,6%, con 8.533 casos reportados en el mismo periodo.
Los delitos que más han aumentado son la sustracción de vehículos, con un 17,9% más (824 casos frente a 699 del año anterior), y los robos con violencia e intimidación, que subieron un 12% (1.126 frente a 1.005).
En cuanto a los delitos contra la libertad sexual, el crecimiento fue del 5,5%, sumando 560 casos. Dentro de esta categoría, las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 8,1%, registrándose 107 casos.
Los homicidios dolosos y asesinatos consumados disminuyeron un 35%, con 13 casos frente a los 20 del año anterior. Sin embargo, los delitos de este tipo en grado de tentativa aumentaron un 10,7%, con 31 casos registrados.
Por el contrario, el tráfico de drogas descendió un 3,1% (413 casos) y los hurtos disminuyeron un 2,4% (14.534 casos).
En la provincia de Las Palmas, la criminalidad convencional subió un 0,4% y la cibercriminalidad bajó un 4,9%. En Santa Cruz de Tenerife, la criminalidad convencional aumentó un 0,6% y la ciberdelincuencia se incrementó un 5%.
A nivel insular, Tenerife vio un aumento del 0,8% en la criminalidad convencional y un 0,6% en ciberdelincuencia. La Palma registró una reducción del 2% en la criminalidad convencional, pero un notable incremento del 266% en ciberdelincuencia. El Hierro experimentó descensos en ambos tipos de delitos (-27,9% convencional, -22% ciber), al igual que La Gomera (-0,5% convencional, -9,8% ciber).
Gran Canaria vio aumentar su delincuencia convencional un 1,5% mientras la ciberdelincuencia bajaba un 3,4%. Lanzarote y Fuerteventura también registraron descensos en la criminalidad convencional (-2,6% y -2,2% respectivamente) y en la ciberdelincuencia (-14,1% y -8,5% respectivamente).




