La DGT ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia y control de la velocidad en las Canarias, que se desarrollará desde el 3 hasta el 9 de agosto. Esta iniciativa, enmarcada en la campaña europea de RoadPol (European Roads Policing Network), busca disminuir los factores de riesgo en carretera y contará con la participación de la Guardia Civil, así como de policías autonómicas y locales.
La campaña coincide con un periodo de alta circulación veraniega, combinando desplazamientos a zonas vacacionales con trayectos cortos. Por ello, se reforzarán los controles en carreteras convencionales, autopistas, autovías y vías urbanas, prestando especial atención a los tramos donde la velocidad es un factor de riesgo elevado y hay mayor concentración de siniestros.
La velocidad inadecuada sigue siendo un problema importante para la seguridad vial. Según datos de la DGT, en 2024 la velocidad fue determinante en 307 siniestros mortales (22% del total). El Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) señala que una reducción de 1 km/h en la velocidad media podría evitar más de 2.200 fallecimientos anuales en la Unión Europea, mientras que un aumento de 10 km/h incrementa un 220% el riesgo de siniestro mortal.
Superar los límites de velocidad puede acarrear sanciones económicas de entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta 6 puntos del carnet. Los límites generales para turismos y motocicletas son 120 km/h en autopistas y autovías, 90 km/h en carreteras convencionales, 50 km/h en vías urbanas con dos o más carriles por sentido, 30 km/h en vías urbanas de un solo carril por sentido y 20 km/h en calles de plataforma única. La DGT recuerda que estos límites son máximos y la velocidad debe adaptarse a las condiciones.
El Código Penal, en su artículo 379, establece penas de prisión o multa para quienes conduzcan a velocidades muy superiores a las permitidas reglamentariamente en vías urbanas o interurbanas, además de la privación del derecho a conducir.
La DGT insiste en que respetar los límites de velocidad es fundamental no solo para evitar sanciones, sino, sobre todo, para garantizar la seguridad vial y reducir la siniestralidad.




