Los informes de Medio Ambiente y Patrimonio Histórico del Cabildo, junto con los del Consejo Insular de Aguas, detallan afecciones graves a yacimientos arqueológicos y al entorno natural protegido. Las actuaciones, que incluyen desmonte y movimientos de tierra, han afectado directamente al Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica de Cañada de la Mar, alterando o destruyendo al menos cinco yacimientos.
Patrimonio Histórico concluyó que las intervenciones han causado daños irreparables y la pérdida de estructuras de piedra relacionadas con las comunidades prehispánicas de Gran Canaria. Se señala la falta de un estudio arqueológico global y de seguimiento para la preservación de estos bienes, lo que ha llevado a dar traslado al Gobierno de Canarias, competente en estas infracciones.
La Consejería de Medio Ambiente ha informado que los hechos fueron comunicados a la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural. Tampoco consta que el Ayuntamiento de Mogán ni la mercantil Costa Canaria de Veneguera hayan solicitado el preceptivo informe de compatibilidad ambiental previo a cualquier licencia.
Debido a las dificultades de acceso terrestre y al impedimento de la empresa, agentes de Medio Ambiente se desplazaron en helicóptero para inspeccionar las intervenciones. Esta inspección aérea permitió verificar el estado de las obras y levantar actas que se incorporarán a los expedientes administrativos.
El Cabildo ha estado realizando un seguimiento continuado de la zona durante meses, advirtiendo en informes previos sobre la magnitud de las intervenciones y su posible afección a hábitats, vegetación protegida, patrimonio arqueológico y paisaje. Se indicaba que algunas actuaciones podrían exceder las autorizaciones otorgadas.
El Seprona mantiene abiertas las investigaciones bajo la dirección del Ministerio Fiscal para esclarecer las circunstancias y determinar responsabilidades. El Cabildo actúa coordinadamente con la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural y el Consejo Insular de Aguas.




