Esther Nieto: El arte de la viñeta como terapia y reflejo de Canarias

La artista canaria compagina su labor docente con la creación de humor gráfico, utilizando el rojo y el negro para plasmar la realidad insular.

Viñetista canaria dibujando una figura con coleta en tonos rojos y negros.
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Viñetista canaria dibujando una figura con coleta en tonos rojos y negros.

La viñetista canaria Esther Nieto encuentra en el dibujo una forma de terapia y expresión, plasmando la realidad insular con su característico uso del rojo y el negro.

Esther Nieto, profesora de plástica y artista de vocación nacida en Córdoba pero afincada en Gran Canaria, ha encontrado en la viñeta una vía de escape y reflexión. Sus creaciones, marcadas por el rojo y el negro, abordan la actualidad, la crítica social y el humor, a menudo centradas en la realidad de las islas Canarias, como la problemática de la vivienda.
Durante años, Nieto exploró su faceta artística versionando cuadros famosos, llegando incluso a exponer sus reinterpretaciones. Sin embargo, sintió la necesidad de evolucionar hacia nuevos lenguajes, descubriendo el humor gráfico el 14 de febrero de 2024 con su primera viñeta titulada Amor. Este salto, aunque inicialmente marcado por el miedo, se ha consolidado en una rutina creativa semanal.
Su firma visual es inconfundible: el uso predominante del rojo y el negro, y una protagonista sin nombre propio que actúa como alter ego y espejo universal. Esta figura, vestida siempre igual, se ha convertido en un símbolo de su obra, representando a muchos y generando incluso comentarios jocosos sobre su 'escaso fondo de armario'.
A pesar de la pasión que le dedica, Nieto reconoce la dificultad de vivir exclusivamente de la viñeta en Canarias. La mayoría de los profesionales del sector, como ella misma constata a través de asociaciones de viñetistas, compaginan esta actividad con otros trabajos. Aunque las exposiciones, encargos y redes sociales ayudan a la difusión, la viñeta sigue siendo una pasión exigente.
Las redes sociales presentan un doble filo: permiten mostrar su trabajo pero también exigen una cierta autocensura ante la posibilidad de censura por parte de las plataformas o la reacción del público. Nieto recuerda haber temido la censura por una viñeta con referencias a Francia y la palabra 'liberté'.
La irrupción de la inteligencia artificial también preocupa a Nieto, quien ha dedicado años de esfuerzo autodidacta a perfeccionar su técnica. Considera que la IA devalúa el trabajo del dibujante, aunque reconoce que no puede sustituir el proceso creativo, la concentración y el cuidado personal que implica el dibujo, definiéndolo como 'una terapia' para la que no existe inteligencia artificial.