La bicicleta se consolida como un medio de transporte y ocio cada vez más popular en Canarias. Sin embargo, muchos usuarios desconocen que, al igual que otros conductores, los ciclistas deben acatar la normativa de tráfico para evitar elevadas sanciones económicas.
El Ministerio del Interior y la DGT han enfatizado la importancia de conocer y respetar las normas para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. El incumplimiento de semáforos, señales de tráfico o pasos de peatones puede acarrear multas.
Una de las infracciones más serias es circular bajo los efectos del alcohol. Los ciclistas están obligados a someterse a las pruebas de alcoholemia requeridas por los agentes. Las sanciones por esta falta pueden variar entre los 500 y 1.000 euros, dependiendo de la gravedad.
Asimismo, se prohíbe el uso de dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles o auriculares, mientras se conduce una bicicleta. Estos aparatos merman la atención y la capacidad de percibir riesgos en la vía. No respetar esta norma puede suponer una multa de 200 euros.
La visibilidad es crucial. Los ciclistas deben ser detectables a 150 metros. Para ello, es obligatorio el uso de un sistema de alumbrado que incluye una luz blanca delantera, una luz roja trasera y un dispositivo reflectante trasero rojo no triangular, todos ellos homologados por la Unión Europea. Circular sin el alumbrado adecuado o con dispositivos no certificados puede costar hasta 200 euros. El uso de prendas reflectantes es también obligatorio, con multas de hasta 100 euros por su ausencia.
El uso del casco homologado es otra protección fundamental. No llevarlo puede resultar en una multa de hasta 200 euros. Además, los ciclistas deben señalizar sus maniobras, como cambios de dirección o de carril, mediante gestos. No señalizar correctamente estas intenciones o incorporarse peligrosamente a la vía puede sancionarse con 200 euros.
La DGT recuerda que los ciclistas comparten las mismas obligaciones que otros conductores. En ciudad, deben circular por el carril, mantener distancia de seguridad con bordillos y vehículos estacionados, y circular en grupo de dos en dos. En carretera, es obligatorio usar el arcén derecho transitable, salvo en descensos prolongados o tramos sin visibilidad, donde pueden circular en paralelo o en hilera.




