Tras un periplo que se remonta a diciembre de 2018, la Agencia Tributaria Canaria (ATC) ha abierto finalmente las puertas de su nueva sede en la capital grancanaria. La adquisición del edificio, que albergó los antiguos cines Royal, y su posterior reforma han sufrido importantes demoras, incluyendo las causadas por la pandemia de covid y la implicación de la primera empresa adjudicataria en el conocido como 'caso Koldo'. Estas circunstancias han extendido el proceso más allá de los siete años previstos inicialmente.
El nuevo inmueble cuenta con una superficie total de 9.600 metros cuadrados distribuidos en seis plantas. Albergará a los 239 empleados que componen la plantilla de la ATC en Las Palmas de Gran Canaria. El traslado completo se efectuará de manera escalonada por plantas y se prevé que finalice en junio. La inauguración coincide con la puesta en marcha del nuevo centro de proceso de datos (CPD) de la entidad, galardonado en los DCM Awards, unos premios nacionales de referencia en el sector de centros de datos e infraestructuras digitales. Este CPD mejorará la optimización y seguridad de los sistemas corporativos, garantizando la continuidad del servicio público esencial.
La inversión total entre la compra del edificio y las sucesivas reformas supera los 20 millones de euros. A pesar de la instalación en la nueva sede, la Agencia Tributaria Canaria enfrenta un desafío en cuanto a personal, ya que la consejera de Hacienda, Matilde Asián, reconoció que las necesidades de plantilla solo están cubiertas al 60% de la relación de puestos de trabajo (RPT).




