Durante la ceremonia de toma de posesión, el máximo responsable del Ministerio Fiscal en el archipiélago subrayó la necesidad de afrontar la llegada de menores migrantes no acompañados desde una perspectiva de derechos fundamentales. El nuevo fiscal defendió una respuesta institucional que sea eficiente, coordinada y profundamente humana para garantizar la atención adecuada a estos jóvenes.
El discurso también puso el foco en la asistencia a las víctimas, especialmente en casos de violencia de género. El fiscal superior instó a homogeneizar los recursos de apoyo en todas las islas, destacando la importancia de ofrecer orientación jurídica y psicológica a quienes denuncian situaciones de violencia.
En cuanto a la gestión interna, se enfatizó la obligación de avanzar en la transformación digital de la Administración de Justicia. La implantación del expediente electrónico y la mejora de los sistemas procesales se presentaron como herramientas indispensables para agilizar la respuesta a la ciudadanía.
“"La protección de los menores migrantes es una prioridad absoluta."




