Esta iniciativa busca compensar a quienes, durante su etapa de formación, realizaron prácticas sin generar derechos para su jubilación. Los interesados tienen hasta el 31 de diciembre de 2028 para presentar su solicitud y acogerse a esta ventaja, aunque el proceso no es automático ni gratuito.
El nuevo derecho, reconocido en el Estatuto del Becario, equipara y valora estas formaciones, donde históricamente se cometían abusos laborales. Miles de estudiantes canarios, tanto universitarios como de Formación Profesional, realizaron prácticas sin cotizar, dejando vacíos significativos en sus vidas laborales.
Mediante un convenio especial, estos periodos pueden incorporarse como tiempo cotizado, lo que es crucial para acceder a una pensión o aumentar su cuantía. El sistema permite añadir un máximo de 1.825 días, equivalentes a cinco años, a la vida laboral de los afectados.
“"La medida permite mejorar la futura pensión para las personas que no llegaron a cotizar, aunque tiene un coste."
No todos los antiguos estudiantes pueden beneficiarse de esta normativa. Está dirigida a quienes realizaron prácticas antes de que las cotizaciones fueran obligatorias (antes de 2024 si no eran remuneradas o antes de 2011 si lo eran), y excluye a quienes ya cotizaban simultáneamente o ya están jubilados.
El proceso de solicitud requiere acreditar de forma precisa cada periodo mediante un certificado oficial del centro educativo o la empresa, con fechas exactas y tipo de actividad. Además, para acreditar estos años no cotizados, el interesado debe asumir el pago de las cuotas correspondientes, aunque con una reducción aplicada por la Administración. El importe depende de la base mínima de cotización del año en que se realizaron las prácticas y puede fraccionarse hasta en siete años.




