La 13ª edición del festival mantiene su filosofía de descubrir música sin pretensiones, incorporando la electrónica el primer día con entrada gratuita y presentando propuestas que abarcan desde el rock y el metal hasta el pop y la música alternativa.
La directora del festival, Teresa Deudero, destacó que la programación está pensada como “cuatro días, cuatro experiencias”, con jornadas diferenciadas. El primer día, jueves 10 de septiembre, será gratuito y estará dedicado a la electrónica, contando con la participación de artistas como el canario Ale Acosta. El viernes se reserva para la jornada “más cañera”, mientras que el sábado se centrará en sonidos alternativos, pop, rock y fusión, incluyendo la actuación de Aldara, ganadora del LPA Emergente de 2025.
El domingo cerrará el festival el LPA Fan Family, una jornada familiar que combinará música con gastronomía, talleres y actividades para todos los públicos.
El concurso LPA Emergente, una de las apuestas destacadas de la edición, seleccionó a seis bandas finalistas de entre 72 propuestas. Tres de ellas serán elegidas por voto popular y tres por la organización, mientras que un jurado profesional elegirá al ganador, que obtendrá como premio formar parte del cartel del LPA B Music Festival de 2027. Las votaciones permanecen abiertas hasta el 31 de agosto.
El festival también ha puesto el foco en la reducción de su impacto ambiental, logrando una disminución de la huella de carbono de alrededor del 25% entre 2024 y 2025 mediante medidas como el fomento del transporte público y la centralización de los desplazamientos de los artistas.
Promotur estima el impacto económico del festival en unos 2,7 millones de euros, con aproximadamente 10.000 asistentes y un retorno publicitario cercano al 130%, consolidando su crecimiento sin perder su esencia de descubrimiento musical.




